Miles de pasajeros quedaron barados debido a un voraz incendio que estalló por la noche en la Terminal tres del aeropuerto Leonardo da Vinci de Fiumicino, en Roma, que quedó destruida por las llamas.
El incendio comenzó poco después de la medianoche, según parece en la cocina de un local de comidas. Las investigaciones, que en un principio consideraron todas las hipótesis, descartaron que pueda haber existido una acción dolosa o un atentado del terrorismo.
Según expertos tanto de los bomberos como de la policía científica de Roma controlaron a lo largo del día las imágenes de las diferentes telecámaras del aeropuerto para precisar el origen del violento incendio. “Queremos comprender si lo ocurrido fue un accidente o bien la señal de que hay algunos problemas que debemos verificar”, destacó el responsable de la seguridad aérea nacional, Vito Riggio, precisando que los investigadores están tratando de descubrir entre otros aspectos “las razones por las cuales el incendio se propagó tan rápidamente”.
Las llamas fueron dominadas siete horas después del estallido del incendio y al parecer se propagaron a lo largo de las conexiones eléctricas, desencadenado la alarma contra incendios.
Quedaron destruidas algunas cabinas de control de pasaportes y unos 1.000 metros cuadrados de negocios y otros locales en el área “duty free”.
Las llamas provocaron por otra parte una altísima columna de humo, visible a kilómetros de distancia.