Este domingo en las canchas del Centro Deportivo “20 de Noviembre”, llegó a su fin la séptima edición de la Liga Peninsular de Básquetbol donde Campeche, fue anfitrión.
Pese al calor reinante, la alegría y bullicio nunca decayeron, al contrario durante los partidos finales las porras hicieron de las suyas y la algarabía creció cuando se premió a los primeros ganadores.
Buen torneo de básquetbol que se realizó desde l categoría Micros hasta la Súper Elite, donde se llevaron a cabo buenos encuentros con los equipos representativos de Quintana Roo, Puebla, Guanajuato, Distrito Federal, Tabasco, Yucatán y Campeche el anfitrión, además de Chiapas, los que durante tres días lucharon por ser los mejores, en este séptimo torneo anual de la LIPEBA.
Todos los Minis Mixtos y Minis recibieron sus medallas de reconocimiento por parte de los organizadores, Mario Méndez Realpozo, vicepresidente de la ADEMEBA, el fundador del circuito, Jorge Carlos López Febles, Erick Gutiérrez Marfil y Félix López Herrera, del Comité Organizador, encabezados por el director general del Instituto del Deporte de Campeche, Arq. Jorge Carlos Hurtado Montero.
En la categoría Pasarela, el primer lugar fue para Manatíes de Quintana Roo; segundo para el Instituto Patria y Tercero No Fear de Yucatán; en la femenil 2000-2001, Marlins de Isla Mujeres, Coral y Halcones de Tabasco, respectivamente.
La Cadetes 98-99 tuvo como campeones a los Manatíes, segundos a Abeja de León y tercero Coral “B”; en la rama Femenil, el Instituto Patria se coronó, segundo Childrens de Yucatán y tercero Coral Campeche.
En la categoría Elite, Educrea de Yucatán se quedó con el tercer lugar, segundo Abejas de León y el primero Halcones de Cancún. En la categoría Súper Elite los ganadores del primer lugar fueron Coral Campeche, segundo Club Tuxtla y tercero Instituto Patria.
Buen torneo el que se llevó cabo, al que llegaron conjuntos de todas las categorías y que hicieron viajes tan largos como las Abejas de León, los chicos del Distrito Federal, en fin que más de mil deportistas le dieron vida a las canchas del Centro Deportivo durante tres días.